La realidad de campo de un mapa de suelos indica el grado
de certeza con el cual el mapa predice cómo es el suelo
en el campo. Este trabajo evaluó la realidad de campo taxonómica
e interpretativa del mapa integrado y de los mapas originales
de suelos de dos áreas adyacentes de la Depresión
del Lago de Valencia, Venezuela, a fin de estudiar el efecto de
la integración y el valor predictivo del mapa resultante.
Los siguientes atributos fueron seleccionados para la evaluación
interpretativa: pendiente, textura del suelo entre 0-25 y 25-100
cm de profundidad, clase de pedregosidad, profundidad a un horizonte
moteado o a un estrato de arena o granzón, reacción
al HCl entre 25-50 cm de profundidad, y pH en agua 1:1 entre 20-40
cm de profundidad. La variación total de cada atributo
fue dividida en cuatro clases. Esta clasificación fue aplicada
a 42 sitios de muestreo seleccionados al azar, y los resultados
fueron comparados con la clasificación pronosticada para
cada sitio por los mapas de suelos. El nivel de realidad de campo
de cada sitio fue calificado del 1 al 4, de acuerdo al grado de
coincidencia entre las clases pronosticadas y observadas. El mapa
de suelos no es aceptable si, con una probabilidad de 90%, la
proporción de sitios con calificación 4 es >>
15%, o la de sitios con calificación 1 ó 2 es <<
50%. Los niveles de realidad de campo de los mapas evaluados resultaron
adecuados. Aún cuando la pureza taxonómica es <<
50% las impurezas son, mayormente, suelos similares al suelo principal
de cada unidad cartográfica. La proporción de suelos
disímiles limitantes es mayor en las leyendas de los mapas
originales 21.4 %
10.5%), que en la leyenda
integrada (11.9%
8.2%). En síntesis,
la integración simplificó y unificó las leyendas
de los mapas originales, sin reducir la capacidad predictiva del
mapa de suelos.
Palabras Clave: Mapa de suelos, correlación de suelos,
control de calidad, realidad de campo, Depresión del Lago
de Valencia.
Abstract
The ground-truth of a soil map judges the accuracy of
the map as a predictor of soil conditions at any place in the
surveyed area. This study evaluated both the taxonomic and the
interpretative ground-truths of the integrated soil map and the
original maps of two adjacent areas in the Valencia , at the Center-North
of Venezuela. The aim has been to examine the effect of the integration
of the maps and to appraise the value of the integrated soil map.
The following soil features were employed to evaluate the interpretative
ground-truth: general slope, soil texture at 0-25 cm and 25-100
cm depths, stone class, depths to mottles, sand or gravel, HCl
fizz at 25-50 cm depth, pH in water 1:1 at 20-40 cm depth. The
range of variation of each attribute was divided into four classes.
This classification was applied to 42 sample sites selected at
random and the obtained classes were compared with those predicted
by the soil maps for each site. A ground-truth score from 1 to
4 was assiggned to each site according to the degree of agreement
between the predicted and the observed classes. The soil map is
rejected if sites scored 4 are >>15%, or sites scored 1
or 2 are <<50% of the total sample, for a 90% probability.
Results reveal that the intepretative ground-truths of these soil
maps are adequate. The taxonomic purity of the maps were always
less than 50%, but the impurities were usually similar to the
dominant soil class at each map unit. However, the proportion
of dissimilar-limitant soils is nearly twice as much in the original
maps (21.4%
10.5%) than in the integrated
one (11.9%
8.2%). It is concluded that
the integration improved the legibility of the legend, and the
usefulness of the soil map for land evaluation and agrotechnology
transference, without reducing accuracy.
Index Words: Soil map, soil correlation, quality control,
ground-truth, Valencia
INTRODUCCION
Un mapa de suelos es un modelo a escala de una región,
territorio o espacio de terreno, que muestra la heterogeneidad
del paisaje fraccionada en áreas más homogéneas
con relación a las características del suelo.
Este tipo de mapa, denominado coroplético, usualmente es
construido sobre la base de relaciones conceptuales suelo-paisaje,
mayormente cualitativas, que pueden ser reconocidas en fotografías
aéreas u otro tipo de imagen de percepción remota.
Esto permite reducir el esfuerzo de muestreo, de manera que relativamente
pocos sitios son visitados y sus suelos caracterizados e identificados.
Aún cuando el desarrollo de la geoestadística ofrece,
hoy en día, nuevas opciones para la predicción de
suelos en sitios de interés, por medio de mapas isopléticos
(Burrough, 1993), la preparación y uso de mapas coropléticos
continua siendo de gran utilidad.
Varios especialistas han expresado su preocupación en relación
a la confiabilidad de la información provista por los mapas
de suelos. Por esta razón, han señalado la necesidad
de definir criterios de control de calidad, de manera de medir
el éxito alcanzado por un levantamiento de suelo en relación
a sus propósitos (Webster y Beckett, 1968; Burrough et
al., 1971; Jarvis, 1974; Western, 1978; Pérez, 1979;
Marsman y De Gruijter, 1984).
Beckett y colaboradores (1967; Webster y Beckett, 1968; y Beckett
y Burrough, 1971) han desarrollado procedimientos de control de
calidad basados en una comparación entre la varianza de
características relevantes del suelo dentro de las unidades
cartográficas o las unidades taxonómicas (clases
de suelo), y su varianza en el área total del estudio.
Alternativamente, la bondad de un mapa de suelos podría
ser medida por el grado en el cual las varianzas de características
relevantes del suelo dentro de las unidades del mapa son menores
que determinados valores críticos. Sin embargo, muchos
usuarios podrían tener dificultad para definir valores
de varianza máxima aceptable de las propiedades de suelo
de su interés. Ellos podrían encontrar más
fácil definir intervalos de variación de características
del suelo, dentro de los cuales no realizarían cambios
en sus prácticas de manejo. La utilidad del mapa de suelos
podría ser juzgada, entonces, en función de su habilidad
para predecir los valores de características del suelo
dentro de esos intervalos.
Algunos autores han introducido el término "realidad
de campo" (ground-truth) referido a la evaluación
del grado de exactitud con el cual el mapa y su leyenda representan
el paisaje de suelo (Arnold, 1978; Pérez, 1979; Pére
zy Arnold, 1979; Forbes et al., s.f.).
Forbes et al. (s.f.) proponen un método para evaluar
la realidad de campo de un mapa de suelos, orientado a determinar
la proporción del área del mapa en la cual la información
suministrada es substancialmente cierta. El método utiliza
como criterios de realidad de campo, un conjunto de características
del suelo seleccionadas de manera tal que sean relevantes para
el uso de la tierra, y fácilmente medibles en el campo
o el laboratorio, sin ambigüedades. La amplitud total de
variación de cada característica es dividida en
clases. Luego, en cada uno de un conjunto de puntos de observación,
se determina la clase correspondiente a cada característica
seleccionada, y se compara con la clase esperada, de acuerdo al
mapa de suelos. Los resultados de la evaluación de los
diferentes sitios observados son combinados para obtener un valor
compuesto de la realidad de campo para la muestra como un todo.
Este valor puede ser comparado por métodos estadísticos,
con normas previamente establecidas, para juzgar si el nivel de
realidad de campo obtenido es aceptable o no.
Pérez (1979) enfatiza que la calidad de un levantamiento
de suelo debe ser medida en términos de su utilidad para
los objetivos para los cuales fue realizado. Así, los intervalos
de variación de las características utilizadas para
evaluar la calidad de un mapa de suelos deben ser definidos en
función de los objetivos del levantamiento.
La Depresión del Lago de Valencia, en el centro-norte de
Venezuela, es escenario de un agudo conflicto por el uso de la
tierra entre fines agrícolas, urbanos, recreacionales e
industriales. El Ministerio del Ambiente y de los Recursos Naturales
Renovables (MARNR) realizó un estudio semidetallado de
suelos de toda la depresión (escala 1:25 000), para apoyar
los planes de ordenamiento territorial de la región. Este
estudio fue realizado por bloques de levantamiento de aproximadamente
5.000 ha cada uno. Una vez completado el levantamiento de campo,
se presentaron dificultades para integrar la información
de los diferentes bloques en un solo mapa de suelos. Viloria (1985)
propuso una metodología para integrar esta información
y la aplicó experimentalmente a los mapas de suelo de Mariara
(bloque 14) y San Joaquín (bloque 13).
En este trabajo se presenta una evaluación de las realidades
de campo del mapa integrado de suelos y de los mapas originales
referidos, realizada mediante una adaptación de la metodología
propuesta por Forbes et al., (s.f.). El objetivo del mismo
ha sido estudiar el efecto de integración de los mapas
originales y determinar el valor del mapa resultante. Igualmente,
este estudio ilustra el proceso de control de calidad de levantamientos
de suelo, como un componente fundamental de la correlación
de suelos, a través de un caso particular.
MATERIALES Y METODOS
Criterios para la Evaluación de la Realidad de Campo
Los siguientes atributos fueron seleccionados como criterios para
la evaluación de la realidad de campo, del mapa integrado
de suelos y de los mapas originales de suelos de Mariara (bloque
14) y San Joaquín (bloque 13):
- Pendiente general del terreno
- Textura del suelo entre 0 y 25 cm de profundidad
- Textura del suelo entre 25 y 100 cm de profundidad
- Clase de pedregosidad
- Profundidad a un horizonte moteado indicativo de condiciones
de reducción
- Profundidad a un estrato de arena
- Profundidad a un estrato de granzón
- Reacción al HCl diluido 1:10, entre 25 y 50 cm de profundidad
- pH en agua 1:1 entre 20 y 40 cm de profundidad
- La selección de estos atributos se basó en las
siguientes consideraciones:
- Son características relevantes para el uso agrícola
de la tierra en la Depresión del Lago de Valencia
- Son fácilmente medibles en el campo o en el laboratorio.
- No varían fácilmente por efecto del manejo agrícola
del suelo, con excepción de la pedregosidad superficial.
Todas las características seleccionadas fueron medidas
o estimadas en el campo, menos el pH en agua 1:1, el cual fue
determinado en el laboratorio.
Para los propósitos de la evaluación de la realidad
de campo, la amplitud total de variación de cada una de
estas características fue dividida en cuatro clases, tal
como se muestra en el Cuadro 1. Los límites entre estas
clases corresponden a valores de las características usadas
como límites de clases en la Taxonomía de Suelos
(Soil Survey Staff, 1992), o a valores empleados como límites
de fases en el Estudio de Suelos Semidetallado de la Depresión
del Lago de Valencia (Ovalles y Zinck, 1983).
Cada una de las diferentes unidades cartográficas del mapa
integrado de suelos, fue clasificada en base a los criterios de
realidad de campo seleccionados. Cada miembro principal de una
asociación de suelos fue clasificado por separado.
SELECCION DE SITIOS DE MUESTREO
Tamaño de la muestra
Forbes et al. (s.f.) sugieren un tamaño de muestra
igual a un punto de observación por cada 50 cm2
de mapa, y consideran adecuado un intervalo entre 30 y 50 observaciones.
El área efectiva de levantamiento (descontando las áreas
misceláneas) del mapa integrado de suelos fue estimada
en 2.100 cm2, la cual corresponde a un tamaño
de muestra de 42 observaciones.
Localización de sitios de muestreo en el mapa de suelos
Para localizar los puntos de muestreo se dividió el mapa
integrado de suelos en dos hojas: una correspondiente al bloque
13 y la otra, al bloque 14. En los márgenes de cada hoja,
se dibujó un sistema de coordenadas, constituido por un
eje X en dirección Oeste-Este y un eje Y, en dirección
Sur - Norte. La longitud total de cada eje fue subdividido con
una resolución de 1 mm.
El sistema de coordenadas fue completado con un eje Z de dirección
normal al plano de referencia del mapa. El eje Z fue dividido
solamente en dos puntos: el punto 1 correspondiente al bloque
13 y el punto 2, correspondiente al bloque 14. Cada punto del
mapa quedó así determinado por sus tres coordenadas
X, Y, Z.
Las coordenadas de los puntos de observación componentes
de la muestra, fueron determinadas al azar, con la ayuda de una
tabla de números aleatorios. Los puntos así seleccionados
fueron transferidos al mapa, con excepción de los siguientes
casos:
- Los puntos localizados fuera del área levantada
- Los puntos localizados en áreas misceláneas
(por ejemplo, áreas urbanizadas, cuerpos de agua)
- Los puntos localizados muy cerca de un límite de suelos.
El grado de exactitud con el cual los puntos seleccionados pueden
ser localizados en el terreno, utilizado el mapa base, con 90%
de confianza, se estima en <F128P10W1>æ<F14>
40 metros. Se dibujó un círculo con un radio igual
a esa distancia (1.6 mm a escala 1:25.000), alrededor de cada
punto transferido al mapa. Los puntos en los cuales el circulo
dibujado cubría parte de un límite entre delineaciones
fueron descartados. La razón para descartar esos puntos
es la incertidumbre en relación a la delineación
en la cual esos puntos estarán ubicados cuando sean localizados
en el terreno.
Localización de sitios de muestreo en el campo
La localización en el terreno de los puntos de muestreo
seleccionados, se realizó en base a puntos de control claramente
identificables en el mapa, tales como intersección de carreteras
o caminos. El ángulo de desviación y la distancia
de cada punto de muestreo con relación al punto de control
correspondiente, fueron medidos en la oficina con transportador
y escalímetro. Esas mediciones fueron replanteadas en el
campo utilizando brújula, jalones y cinta métrica
de 50 metros.
Evaluación de la realidad de campo en cada sitio de
muestreo
Una vez localizado cada punto de muestreo en el terreno, se realizó
una observación de campo con barreno, incluyendo:
- Una descripción breve y la clasificación del
suelo al nivel de familia, de acuerdo a la Taxonomía de
Suelos (Soil Survey Staff, 1992)
- La determinación de los valores correspondientes a
cada una de las características utilizadas como criterios
de realidad de campo, excepto pH
- Toma de una muestra del suelo entre 20 y 40 cm de profundidad,
para la determinación de pH en agua 1:1 en el laboratorio.
La información obtenida fue utilizada para clasificar cada
sitio de muestreo de acuerdo a los criterios de realidad de campo
establecidos en el Cuadro 1. Esta clasificación fue comparada
con la clasificación pronosticada para este sitio en función
de la unidad cartográfica respectiva. A partir de esa comparación,
el nivel de realidad de campo de cada sitio fue clasificado, en
escala del 1 al 4, de acuerdo a las siguientes normas (Forbes
et al., s.f.):
- Calificación 1: Todos los criterios de realidad de
campo pronosticados y observados coinciden
- Calificación 2: Menos de 20% (menos de 2) de los criterios
de realidad de campo observados pertenece a clases adyacentes
y ninguno a clases no adyacentes, con relación a los pronosticados.
Las clases adyacentes comparten límites comunes (A-B, B-C,
C-D), mientras que las clases no adyacentes están separadas
por una o más clases intermedias (A-C, A-D, B-D)
- Calificación 3: Más de 20% (2 ó más)
de los criterios de realidad de campo pertenecen a clases adyacentes,
y/o exactamente un criterio de realidad de campo pertenece a clases
no adyacentes
- Clasificación 4: Más de un criterio de realidad
de campo pertenece a clases no adyacentes.
VALORACIÓN GLOBAL DE LA REALIDAD DE CAMPO DEL MAPA
DE SUELOS
Criterios de valoración
La calificación de todos los sitios de muestreo en conjunto
debe ser comparada con determinados patrones, a fin de juzgar
si la realidad de campo del mapa de suelos se considera aceptable
o no. En ausencia de normas previamente establecidas y evidencias
experimentales relevantes, se aplicó la siguiente regla
propuesta por Forbes et al. (s.f.):
El mapa es aceptado si tiene unas proporciones con calificación
1 ó 2 de realidad de campo mayor de 50% y una proporción
de observaciones con calificación 4 menor del 15%.
Análisis estadístico
Los resultados de la evaluación de la realidad de campo
de un mapa de suelos, mediante la aplicación de las normas
citadas, se ajustan a una distribución binomial. Es decir,
corresponden a una población en la cual una proporción
"p" de los elementos que componen tiene una determinada
característica y una proporción "q" =
1-p no la tiene. Así, la "pureza" del mapa de
los suelos es evaluada en base a la proporción "p"
de sitios con calificación 1 ó 2, versus la proporción
"q" de sitios con otra calificación. En cambio,
el porcentaje de inclusiones " fuertemente contrastante "
es evaluado en base a la proporción "p" de sitios
con calificación 4, versus la proporción "q"
de sitios con otra calificación.
Una muestra representativa de una población binomial permite
definir con un nivel de probabilidad dado, un intervalo de confianza
dentro del cual ocurre la proporción real de los elementos
de esa población, que poseen la característica estudiada.
El intervalo de confianza es definido por un límite superior
y otro inferior, los cuales varían en función del
nivel de proba- bilidad elegido y el tamaño de la muestra.
Así, para un nivel de probabilidad de 90% los límites
de confianza inferior y superior pueden ser determinados mediante
las ecuaciones "p + 1.65 (p.q/n)" y "p - 1.65 (p.q/n)",
respectivamente, donde n es el tamaño de la muestra, y
1.65 es el valor de la variable estandarizada Z, para un 90% de
probabilidad.
Los límites de confianza definen el margen de error en
el cual se puede incurrir al estimar la proporción "p"
de la población a partir de la proporción "p"
de la muestra. La elección del límite de confianza
superior o inferior para decidir la aceptabilidad o no de un mapa
de suelos, depende de si se desea errar a favor o en contra del
mapa. Forbes et al. (s.f.) sugieren errar a favor del mapa,
dada la variabilidad inherente de los suelos y la dificultad de
las decisiones que agrólogos y correlatores deben tomar
en el proceso de cartografía de suelos. Por esta razón,
dichos autores definen de la siguiente manera, las normas para
la aceptabilidad de mapas de suelos:
"Un mapa (o un segmento de un mapa) es rechazado por tener
una realidad de campo inaceptable si:
- Existe un 90% de certeza de que más de 15% del área
del mapa sea evaluada con calificación 4 con respecto a
las unidades cartográficas definidas, o
- Existe un 90% de certeza de que menos del 50% del área
del mapa sea evaluado con calificación 1 ó 2 con
respecto a las unidades cartográficas definidas".
La aplicación de esta definición conduce a rechazar
un mapa de suelos si la proporción de sitios con calificación
4 es mayor que el límite de confianza superior de 15% o
si la proporción de sitios con calificación 1 ó
2 es menor que el límite de confianza inferior de 50%.
Esto es ilustrado en las Figuras 1 y 2, respectivamente.
Cuadro 1. Límites de clase de los criterios de realidad
de campo seleccionados para evaluar el mapa integrado de suelos
y los mapas originales de Mariara (bloque 14) y San Joaquín
(bloque 13), en la Depresión del Lago de Valencia
| Características |
Clases
|
| - | A
| B |
C | D
|
| Pendiente (%) | 0-3
| 3-5 |
5-8 | >>8
|
| Textura entre 0 y 25 cm de profundidad
| arena (a) y areno-francosa (aF)
| << 18 % arcilla excepto a y aF
| 18-35% arcilla
| >>35% arcilla
|
| Textura entre 25 y 100 cm de profundidad
| arena (a) y areno-francosa (aF)
| << 18 % arcilla excepto a y aF
| 18-35% arcilla
| >>35% arcilla
|
| Clases de pedregosidad*
| 0 |
1 | 2
| 3 ó más
|
| Profundidad a un horizonte moteado (nivel freático fluctuante) (cm)
| 0-25 |
25-50 | 50-120
| >> 120
|
| Profundidad a un estrato de arena (cm)
| 0-45 |
45-60 | 60-90
| >> 90
|
| Profundidad a un estrato de granzón (cm)
| 0-45 |
45-60 | 60-90
| >> 90
|
| Reacción al HCl entre 25 y 50 cm de profundidad
| nula |
débil
| moderada
| fuerte
|
| pH en agua 1:1 entre 20 y 40 cm de profundidad
| 4.2-5.0
| 5.0-6.5
| 6.5-8.5
| >> 8.5
|
* Clases de pedregosidad:
0= piedras de 15-30 cm de diámetro separadas por más
de 30 m
1= piedras de 15-30 cm de diámetro separadas por 10 a 30
m
2= piedras de 15-30 cm de diámetro separadas por 1.6 a
10 m
3= piedras de 15-30 cm de diámetro separadas por menos
de 1.6 m.
RESULTADOS Y DISCUSION
Evaluación de los mapas de suelos en base a las características
seleccionadas
El Cuadro 2 resume los resultados de la prueba de realidad de
campo aplicada tanto al mapa integrado de suelos como a los mapas
originales.
Cuadro 2. Realidad de campo del mapa integrado y de los
mapas originales de suelos de Mariara (bloque 14) y San Joaquín
(bloque 13)
| Calificación de la realidad de campo
| Mapa integrado
| Mapas originales
|
| - | Número de observaciones
| % |
Número de observaciones
| % |
| 1 |
18 | 42.9
| 13 |
30.9 |
| 2 |
9 | 21.4
| 16 |
38.1 |
| 3 |
14 | 33.3
| 12 |
28.6 |
| 4 |
1 | 2.4
| 1 |
2.4 |
| Total |
42 | 100.0
| 42 |
100.0 |
Estos resultados indican que la integración de los mapas
de suelos tuvo como efecto fundamental un aumento del número
de observaciones con calificación 1 a costa de las observaciones
con calificación 2, ya que el número de observaciones
con clasificaciones 3 y 4 es semejante en ambos casos.
La muestra tomada del mapa integrado de suelos contiene 1 de 42
observaciones evaluadas con calificación 4 y 27 de 42 observaciones
evaluadas con calificación 1 + 2. Estos valores, al ser
comparados con los ejes de coordenadas definidos en las Figuras
1 y 2, respectivamente, determinan sendos puntos ubicados dentro
de la región de aceptación del mapa.
De la misma forma, si se consideran los mapas originales de suelos
de Mariara (bloque 14) y San Joaquín (bloque 13), su realidad
de campo es aceptada por tener 1 de 42 observaciones con calificación
4 y 29 de 42 observaciones con calificación 1 + 2. Estos
resultados son confirmados por los valores presentados en el Cuadro
3.
Cuadro 3. Proporción de sitios con calificación
1 ó 2 y con calificación 4 en el mapa integrado
y los mapas originales de suelos de Mariara (bloque 14) y San
Joaquín (bloque 13), para 90% de probabilidad
| Realidad de campo
| Mapa Integrado
| Mapas originales
|
| - | Número de sitios
| % |
Intervalo de Confianza
| Número de sitios
| % |
Intervalo de confianza
|
| 1 + 2 |
27 | 64.3
| 52.1-76.5
| 29 |
69.1 | 57.8-81.2
|
| 4 | 1
| 2.4 |
0 - 6.3 |
1 | 2.4
| 0 - 6.3
|
El resultado obtenido puede ser interpretado de la siguiente manera:
9 de cada 10 evaluaciones realizadas con un procedimiento similar
al aplicado en este trabajo, concluirán en una aceptación
del mapa de suelos evaluado. El mapa es aceptado porque la "pureza"
de sus unidades cartográficas y proporción de inclusiones
en ellas de suelos " fuertemente contrastantes " son
adecuados, en relación a las características del
suelo seleccionadas para evaluar la realidad de campo. Se concluye
que tanto el mapa integrado de suelos como los mapas originales,
permiten predecir adecuadamente los intervalos de valores probables
de los atributos examinados en cualquier sitio de interés
dentro del área levantada.
Figura 1. Control de calidad de mapas de suelo -Pureza
50%.
Figura 2. Control de calidad de mapas de suelos -suelos contrastantes
15%.
Evaluación del mapa de suelos en base a clasificación
taxonómica
El Cuadro 4 reporta los resultados de la comparación entre
la clasificación del suelo esperada, de acuerdo a la leyenda,
y la clasificación encontrada, a nivel de familia taxonómica
y sus fases.
De acuerdo a estos resultados, la pureza taxonómica del
mapa integrado, definida como la proporción de observaciones
correspondientes al suelo principal es inferior al 50%. Aún
si se decidiera errar a favor del mapa de suelos, y utilizar el
límite superior del intervalo de confianza, la pureza taxonómica
alcanzaría apenas el 48%. No obstante este nivel de pureza
taxonómica, aunque es ciertamente bajo, no afecta negativamente
la capacidad predictiva del mapa de suelos, aunque las inclusiones
presentes corresponden en su mayor parte a suelos similares. Así,
si se considera en conjunto el número de observaciones
correspondientes al suelo principal y a los suelos similares,
la pureza del mapa asciende a 74%
11%.
Además, la proporción de suelos disímiles
limitantes es baja, alcanzando apenas a 12%
8%.
Cuadro 4. Realidad de campo del mapa integrado y de los
mapas originales de suelos de Mariara (bloque 14) y San Joaquín
(bloque 13), determinada en base a clasificación taxonómica
(probabilidad 90%)
| - | Mapa Integrado
| Mapas Originales
|
| Relación con la leyenda del mapa
| Nº. sitios
| % |
Intervalo de confianza (%)
| Nº. sitios
| % |
Intervalo de confianza (%)
|
| Suelo principal | 15
| 35.7 |
23.5-47.9 |
14 | 33.3
| 21.0-45.0
|
| Suelos similares | 16
| 38.1 |
25.7-50.5 |
16 | 38.1
| 25.7-50.5
|
| Suelos disímiles no limitantes
| 6 |
14.3 | 5.4-23.2
| 3 |
7.2 | 0.5-13.7
|
| Suelos disímiles limitantes
| 5 |
11.9 | 3.7-20.1
| 9 |
21.4 | 10.9-31.9
|
| Total | 42
| 100.0 |
- | 42
| 100.0 |
- |
Una diferencia fundamental entre el mapa integrado de suelos y
los mapas originales es la complejidad de las leyendas respectivas.
Así, más del 90% de las unidades cartográficas
reportadas en las leyendas de los mapas originales son asociaciones,
identificadas con los nombres de dos y, a menudo, tres clases
de suelos diferentes. En cambio, el mapa integrado de suelos posee
una leyenda más sencilla, en la cual más del 70%
de las unidades cartográficas son consociaciones, identificadas
con el nombre de una sola clase de suelo.
Sin embargo, a pesar del mayor número de clases de suelo
incluido en el nombre de cada unidad cartográfica, la pureza
taxonómica de los mapas originales también es baja,
como se observa en el Cuadro 4. Por otro lado, se aprecia que
la proporción de suelos disímiles limitantes es
mayor en las leyendas de los mapas originales (21.4%
10.5%), que en la leyenda integrada (11.9%
8.2%), lo cual puede ser explicado por las modificaciones realizadas
a unidades cartográficas durante el proceso de integración.
En otros estudios de evaluación de la pureza de mapas de
suelos o ciertas unidades cartográficas de los mismos,
con frecuencia se han obtenido proporciones relativamente altas
de impurezas. Así Webster (1985) y Cline (1977) citan intervalos
de 25 a 65% y 30 a 80% de impurezas, respectivamente, encontradas
en estudios de esta naturaleza.
La pureza taxonómica relativamente baja del mapa integrado
de suelos no disminuye la calidad del mismo, porque las impurezas
presentes corresponden principalmente a suelos que son similares
al suelo principal en respuesta al uso y manejo. Este juicio es
corroborado por la baja proporción presente de suelos disímiles
limitantes y por la aceptación de la realidad de campo
de ese mapa de suelos, evaluada en base a atributos edáficos
seleccionados. Por otra parte, la utilización de un mayor
número de nombres de clases de suelos para denominar las
unidades cartográficas, como ocurre en las leyendas de
los mapas originales de suelos no necesariamente mejora la pureza
taxonómica del mapa. Por el contrario, genera una leyenda
más complicada, cuya interpretación es más
difícil.
CONCLUSIONES
A partir del estudio realizado se concluye que tanto el mapa integrado
de suelos como los mapas originales de Mariara (bloque 14) y San
Joaquín (bloque 13) son adecuados para predecir con un
90% de certeza los valores de los atributos del suelo seleccionados
para esta evaluación. La pureza taxonómica resultó
menor de 50%; pero las impurezas presentes corresponden en su
mayor parte a suelos similares al suelo nombrado en la unidad
cartográfica respectiva.
El proceso de integración de los mapas de suelos ha simplificado
la leyenda descriptiva del mapa. La leyenda del mapa integrado
contiene no sólo un número de unidades cartográficas,
sino también una proporción significativamente mayor
de consociaciones (unidades cartográficas identificadas
con el nombre de una sola clase de suelos), que las leyendas de
los mapas originales. La simplificación de la leyenda facilitará
las interpretaciones del mapa de suelos y, como lo demuestra este
estudio, no redujo la pureza taxonómica ni interpretativa
del mapa.
El estudio Semidetallado de Suelos de la Depresión del
Lago de Valencia ilustra claramente la necesidad urgente de poner
en marcha un programa nacional de correlación de suelos.
En general, los bloques evaluados poseen mapas de suelo de calidad
adecuada para los objetivos del estudio. No obstante, las diferentes
leyendas de los mapas de suelo de ambos bloques, limitan la transferencia
de información entre áreas análogas, de un
bloque al otro.
El procedimiento utilizado en este estudio para evaluar la realidad
de campo de mapas de suelo resultó objetivo y de fácil
aplicación. Se recomienda su utilización en el transcurso
de los levantamiento de suelo, de manera de detectar y corregir
posibles errores durante el avance de los mismos, y certificar
la calidad del estudio antes de su publicación. Esta evaluación
debería ser realizada por árbitros adecuadamente
seleccionados, a fin de garantizar la imparcialidad y objetividad
del control de calidad del mapa de suelos.
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